El pasado martes 16 de Agosto, tocaba segundo día de colosos asturianos. Había preparado una ruta muy interesante con tres puertos: el conocido Pajares, el desconocido La Cubilla y el mítico La Cobertoria con su extensión a la cima del Gamoniteiro. A priori 140 Km de sube y baja.
Después del correspondiente madrugón y traslado a Pola de Lena desde Puebla de Sanabria (apenas 1h 30’ de coche), tocaba ponerse el mono de trabajo y hale, a dar pedales.
Ya cuando estaba llegando a Pola de Lena, en la cima de Pajares (por la autovía) lucia un sol esplendido, pero según se iba bajando, la niebla se hacía más densa y la temperatura bajaba aun mas, rondando en Poia de Lena los 15 grados. Eso me confundió, y provoco que hiciera un error que a la postre me paso factura.
Salí demasiado abrigado: camiseta interior, manguitos y chaleco. Todo eso me sobraba. Ya en los primeros kilómetros desde Pola de Lena a Campomanes, donde salían los Puertos de Pajares y La Cubilla, no pasaba calor pero tampoco tenía frio, además, había mucha humedad, y por no darme la vuelta y perder 15 minutos en dejar ropa en el coche, me supuso un lastre durante todo el recorrido.
Como comentaba los primeros 6 kilómetros desde Pola de Lena a Campomanes, muy suaves, lo que me permitió entrar en calor, y al poco de salir de Campomanes, comenzaba el Puerto de Pajares. 19 Km mas 4 kilómetros más hasta la estación de Ski de Valgrande-Brañilin. Bien, a ritmo y buena letra que queda mucho por delante.
Al ser este puerto una carretera Nacional, lo peor de todo es la circulación, muchísimos coches y muchísimos camiones, ya me lo habían advertido, así que fue el primero del día para evitar esta carretera mas entrado el día. Y la verdad, no entiendo como hay gente conduciendo por ahí, porque había cada uno que iba con el camión que parecía que llevaba un Ferrari. Pero bueno, tocaba subirlo, conocerlos y listo.
Los primeros kilómetros son llevaderos, cierto es que hay alguna rampa suelta con porcentajes importantes, pero estas fresco y se pasa sin mayor problema. La mayor dificultad de este puerto, reside en los últimos 4 kilómetros, ya que el porcentaje medio es del 15%, donde hay que apretar de lo lindo. No lo subí mal.
Llegado arriba, tocaba descender apenas 600 metros para coger el desvío a la estación de Ski, Dicho desvío, solo tenía 1,5 kilometro de subida y luego llanito hasta la estación, la cual, al ser verano, estaba totalmente desierta y algo abandonada. Bueno, 1h 45’ para llegar hasta arriba y ya me sobraba ropa por todas partes, el sol desapareció a mitad de puerto de Pajares y desde ese momento no sabía dónde meterla, ya que los bolsillos del maillot estaban lleno con barritas, móvil, documentación, etc………me preocupaba.
Ya en la bajada, sí que me abrigue un poco, pero vamos, tampoco era necesario, así que después de un rapidísimo y técnico descenso, me vuelvo a plantar en Campomanes en un abrir y cerrar de ojos, donde comenzaba el segundo puerto del día: La Cubilla, con sus 30 kilómetros de ascensión.
Y aquí, cometí un error grave, no leí bien la documentación de este puerto en su momento, así que no me acordaba de cómo era. Si que recordaba que los primeros 10 kilómetros eran muy suaves, pero tenía una laguna importante para los siguientes 20, los cuales, deduje que tampoco serían para tanto: craso error.
La ropa me seguía sobrando, pero como los primeros 10 kilómetros eran entre arboles y a la vereda de un rio, apenas hacía calor, con lo que los manguitos y el chaleco apenas sobraban, además, ese tramo estaba lleno de camiones debido a las obras de los túneles para el tren de alta velocidad, lo que en mi afán de quitarme de en medio cuanto antes, fui deprisilla. Todo eso me pasaría factura.
Bien, llegados al pueblo de Telledo, los camiones desaparecieron, el asfalto se convirtió en carretera de montaña muy rugoso (estilo carretera pirineos) y unas rampas del 10-12% durante un par de kilómetros. La cosa se ponía seria.
Además, la ropa me sobraba por todas partes, así que sin parar y en un tramo más suave, conseguí recolocar el chaleco y los manguitos en los bolsillos del maillot, ya que esto último, aunque lo llevara abierto, era como tener una manta en la espalda. No fue mala solución, pero desde luego no fue la optima, ya que eso pesaba y me seguía dando calor, además el Lorenzo apretaba, la temperatura estaba por encima de los 30 grados y aun me quedaban 18 kilómetros de subida, casi nada.
A todo esto, no tenía ni idea de lo que me iba a encontrar delante, y lo que me encontré fue un señor puerto con todas las de la ley, cierto que en esos 18 kilómetros no había rampas o kilómetros tremendos, pero no bajaba en ningún momento del 7-8%, mantenido constantemente, además ni una sola sombra y con una carretera “pirenaica” que se agarraba a la bici.
El entorno era espectacular, de una belleza que pocas veces había visto, solo por las vistas merece la pena subir este puerto, además, según iban pasando los kilómetros me iba recordando a un puerto de los pirineos, por su trazado, su carretera, el entorno, el calor…………me recordaba a El Portalet y a Larrau, y ya sabemos todos lo que me paso en ambos puertos en los dos años anteriores.
Bien, después de disfrutar y sufrir la subida durante algo más de dos horas, corone La Cubilla, un poco fundido, porque llevaba casi 5 horas pedaleando, estaba un poco cocido y aunque fue comiendo y bebiendo con regularidad, digamos que la luz roja de emergencia se había encendido. Eso no me impidió disfrutar de la belleza espectacular que se ve desde arriba.
Dios no me ha dado con el don de la fotografía, pero si alguien quiere sacar fotos bonitas y espectaculares, desde luego, desde la cima de este puerto, tiene unas estampas pocas veces vista en un puerto. De verdad, muy recomendable.
Bien, después de reponer fuerzas durante 5 minutos, tocaba bajar, los primeros 20 kilómetros, muy técnicos y muy atentos, la carretera no era fácil, por tanto el comer y beber en la bajada sería algo difícil. Además, los 10 kilómetros finales, aunque eran en descenso, son de dar pedales, de esos kilómetros que bajas pero que no bajas si no das pedales, pestosillos.
Llegue a Pola de Lena con casi 5h 45’ encima, pare en el coche 5 minutos para dejar ropa (por fin), recargar bidones y listo para afrontar el último puerto del día, La Cobertoria, aunque ya en ese punto había decidido que la subida al Gamoniteiro quedaría para una mejor ocasión, una verdadera lástima, ya que estaba recién asfaltado desde hace una semana y me llamaba mucho esta subida, ya que según me comentan, la más dura y alta de toda Asturias, y que en breve la veremos en la Vuelta.
Bien, el coche lo tenía justo en el cruce que indicaba La Cobertoria. Estupendo, yo pensaba que no me quedaba nada. 10 kilómetros de subida, fotito en el cartel y 10 kilómetros para abajo para dar punto y final.
El puerto de La Cobertoria, ya desde el primer kilómetros, durísimo, además, añádele a pleno sol, las dos de la tarde, que venía tocado del puerto anterior……………pues combinación explosiva.
Tenía esperanzas de ir encontrando algún descansillo que otro en la subida, pero tal y como me habían informado, son 10 kilómetros al 10% de media, con un asfalto perfecto eso sí, pero muy muy duro.
Yo iba subiendo y notaba que iba a menos, pero cuando pase el pueblo de Piedraceda empezó mi verdadero calvario. No iba nada, empecé a ir de un lado a otro de la carretera, pero estaba vacío, tanto que tuve que poner pie a tierra a mitad de puerto, desfondado, agotado y muy muy desilusionado. Me había vuelto a pasar, la de todos los veranos. Hace dos me toco en Larrau, el año pasado en el Portalet, y este año en La Cobertoria.
Me quede sin fuerzas para seguir subiendo, ni hice el además de retomar la marcha y seguir para arriba, simplemente me día la vuelta y para abajo, llegue al coche en 5 minutos.
Luego, recoger los bártulos y para casa, con una tremenda decepción, pero así es el ciclismo.
Después en casa, tocaba ver que había pasado, y lo de la ropa fue fundamental, no excesivamente en el Puerto de Pajares, pero en La Cubilla, me fui cociendo a fuego lento y sin darme cuenta, seguramente sin ese error, podría haber culminado La Cobertoria sin problemas.
En conclusión de estos dos días, Asturias es el paraíso del ciclista, hay puertos y puertos para hartarse a subir, además, después de ver que lo tengo a tiro de piedra desde Sanabria, en años venideros iremos haciendo incursiones Asturianas para ir tachando puertos de la lista e ir sumando carteles a mi colección, ni que decir tiene, que cuando vuelva, el primer puerto de la lista será La Cobertoria, esto no puede quedar así y ya me tomaré cumplida venganza.
Hasta la próxima.
jueves, 1 de septiembre de 2011
Asturias, patria querida (y 2)
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Irati Extrem : Derrotado por Larrau
Tal y como comente en un post anterior, este verano intente dedicarme a hacer recorridos de algunas marchas cicloturistas que poblan el calendario nacional, especialmente me motivaba el hacer el recorrido de la Iratí Extrem, ya que me han hablado maravillas de esta marcha, tanto como su concepto de marcha, como recorrido y dureza. Pero no adelantemos acontecimientos, que creo que esta va a ser una crónica larga.
El pasado 4 de Agosto, yo muy voluntarioso salí de Teruel bien temprano para estar en la localidad Navarra de Ochagavia poco antes de las 9 de la mañana, para poco después comenzar uno de los días mas duros de mi vida encima de una bici sin lugar a dudas. Por delante, 128 Kms de recorrido, aunque realmente son 108 Kms, dado que desde la cima de Larrau hasta de nuevo la localidad de Ochagavia, son 20 Kms de bajada donde no es necesario dar ni una sola pedalada, simplemente, dejarse caer.
Así que por delante, 108 Kms y 8 puertos de montaña, todos desconocidos por nombre y recorrido, menos uno, Larrau. El cual, aunque nunca había subido, sí que es verdad que había oído hablar mucho de este puerto, y según muchos, el puerto más duro de todo el Pirineo………había que ir a conquistarlo.

Con este panorama, y con los perfiles de todos los puertos en la mano, la verdad, optimista de mi, calculaba en hacer los 108 Kms a una velocidad media de unos 20 Kms/h, es decir, unas 5 horas 30 minutos mas o menos. No estaba mal, pero nada mas lejos de la realidad.
Salí de Ochagabia bien decidido a conquistar esta marcha, que por cierto, discurre por una parajes espectaculares y que además, por filosofía de marcha me parece perfecta, creo que es la solución para muchas marchas que se han convertido en carreras encubiertas (Quebrantahuesos por ejemplo).
En esta marcha, el recorrido es libre, es decir, puedes ir a la velocidad que quieras pero sin tiempo de cronometraje, no hay clasificación ni nada por el estilo. Solo hay, para el que quiera además, una crono para el puerto de larrau, es decir, si quieres que te cronometren tu tiempo de subida, pasas por la cinta para que te cante el chip, y si no, pues nada, a otra cosa. Esta filosofía de marcha me parece genial.
Bueno, como iba diciendo, me puse en marcha, y cuando apenas llevaba 2 kms, se llega a Escaroz, giro a la derecha y hale, primera dificultad del día. Me pillo un poco frío pero no se subió mal el Puerto de Jaurrieta, algo mas de 4 kms. Después, un sube-baja continuo con dos puertos mas, Erremendia y Abaurreagaina. Casi nada, 3 puertos seguidos en apenas 20 kms, empieza bien la cosa.


Después, hay un tramo de transición, de bajada y algo de llano, para afrontar “El Muro”, la subida de la fabrica de armas de Orbaiceta. Pues nada, el muro de casi 1 kms con rampas de mas del 14-15%, pues nada, para arriba. A mi personalmente, este muro, a la marcha creo que no aporta nada de nada, pero había que hacerse el recorrido completo.
Después, de este muro, tocaba la subida a Organbide, que te deja en la cima de la “Source de Neve”, desde aquí, las vistas son espectaculares y desde este punto, empezó mi calvario particular, aunque yo todavía no lo sabia.
Decir, que el descenso de este puerto, es muy peligroso, por asfalto, curvas y por el cansancio que acumulas en los brazos, eso si, si la bajada la tienes que subir…….es tremenda.
Al poco de llegar abajo, giro de casi 180 grados , siguiendo las pintadas de las indicaciones de la organización de la Iratí, que aun se veian perfectamente, comienzo el puerto de Errozate. Este puerto a mi personalmente simplemente me destrozó. 
Lo empecé con ganas, con tiento pero con ganas, además, en ese momento, empezaba a ser consciente que aun me quedaba mucha tela que cortar, llevaba apenas 52 kms y la cosa empezaba a ponerse chunga, el agua me empezaba a escasear, y el amigo Lorenzo, pegaba que no veas.
La subida se me hizo eterna, fueron 13 kms, pero a mi me parecieron 20 Kms, de hecho, tarde casi una hora y media en subirlo de los porcentajes que tenia. También, reconozco que cometí el error de subestimar a este puerto, ya que no recordaba bien el perfil ni los porcentajes de este puerto. Y claro, el sorpresón fue tremendo.
En resumidas cuentas, este puerto me pareció durísimo, de los mas duros que he subido y sin lugar a dudas al mismo nivel que todo un Tourmalet. El caso es que al llegar arriba, llevaba casi 4 horas y 65 Kms, es decir, me quedaban aun 40 kms y 3 puertos, la piel se me puse de carne de gallina, pero bueno, ya solo quedaba tirar para delante, el punto de no retorno hace mucho que lo dejamos para atrás, amén del cruce con el desvío que ponía “Recorrido Iratí B”, si lo llego a saber……..
El caso que comencé la bajada, la peligrosísima bajada, que gracias que aun se veian las indicaciones de la Iratí, me sirvió para ir tranquilo y pensando donde podría conseguir agua.
Una vez terminado el descenso se transitaba por una especie de valle entre grandes picos, y si hay algún sitio perdido en el Pirineos, sin lugar a dudas es ese. Yo iba un poco asustado, el móvil no tenia cobertura, estaba mas solo que la una, sin agua y acumulando horas. Esto se estaba convirtiendo en toda una odisea.
El caso es que abajo, se transitaba paralelo a un riachuelo un rato, así que pensé que agua mas pura que esa, entre montañas, no podía haber. Así que paradita para llenar los bidones, si unos días después me entraba el “canguelo”, pues mala suerte, en cuestiones de supervivencia, ese era el mal menor, y había que salir de allí cuanto antes. 
Así que me pare a por agua, pero no quedó ahí la cosa. Tuve la feliz idea, de quitarme el maillot (con el móvil, la documentación y demás enseres) para que me diera un poco el aire mientras cogia agua y menos mal que lo hice ya que acercarse a un riachuelo con las calas tiene el peligro de que resbales y caigas en el riachuelo de lleno, como así ocurrió. Por que vaya chapuzón me di y un buen susto. 
Total, que me di un buen chapuzón pero al menos conseguí agua y beber algo. Llegados a ese punto, lo que tardara o dejara de tardar, la verdad es que me importaba un pimiento, ya deje de tener previsiones horarias, la idea era terminar cuanto antes.
Así que volví de nuevo a la montura y hale, comienzo del 6º puerto del día, sin grandes porcentajes la verdad, pero las horas, la dureza y los kilómetros empezaban a pesar en las piernas. Después de pasar el Puerto de Surzai Lepoa, tocaba una bajadita, donde empezaba de nuevo a haber civilización y por tanto, de nuevo, con cobertura en el móvil, lo que daba un puntito de tranquilidad, por que lo que si me quedo muy claro, es que esta marcha, no hay que hacerla solo. Este recorrido, solo, es una temeridad por lo que pueda pasar.
El caso, es que llegue al Chalet de Pedro, donde había mucha gente, incluido unos cuantos sitios para tomar algo, en este punto ya estaba sin comida y me quedaba el puerto de Iratí y el de Larrau.
Decir, que la marcha sube el puerto de Iratí por el lado fácil, por donde se baja es un puerto tremendo, el caso, es que poco a poco, fui subiendo los 6 Kms de subida del Puerto de Iratí, para llegar a la estación de Ski del mismo nombre, y hacerme caso, si llegáis arriba parar a tomar algo, cosa que yo no hice y ese fue mi error, ya que pensaba que en el pueblo de Larrau algo podría encontrar. Si ya lo decía el refrán, “mas vale pájaro en mano que……….”
La bajada del puerto de Iratí, al igual que las dos ultimas, eran complicadas, pero con cuidado se baja sin problemas. El caso es que al llegar abajo, se empieza el puerto de Larrau, y yo no lo sabia, mas que nada por que estaba con el convencimiento que el puerto comenzaba en el pueblo y no antes, así que los 2 kms que había hasta el pueblo se me hicieron eternos.
El cuerpo ya me empezaba a pedir comida y agua con urgencia, estaba deseoso de llegar al pueblo de Larrau, y costase lo que costase, tenia que comer, afrontar el ultimo puerto en esas condiciones era una temeridad.
Llegue al pueblo de Larrau, y por mas vueltas que di, estaba todo cerrado, normal, no había visto la hora y eran casi las 4 de la tarde. Listo de mi, que podía haber parado en el Col de Iratí, que estaba todo abierto, gracias que en un hotel, donde me dijeron que la cocina estaba cerrada, me llenaron los dos bidones pero nada mas.
El caso, que eran las cuatro de la tarde, y me quedaban 12 Kms., el Puerto de Larrau. Así que me dije que hale, para arriba con mucha cabeza, que no me dejara llevar por la desesperación y el cansancio. Así que poco a poco, empecé a subir el puerto.
Gracias a mi desconocimiento de este puerto, no tenia ni idea de porcentajes ni nada por estilo, sabia que era duro, pero en todos los puertos hay tramos mas suaves que te permiten descansar, pues bien, eso se cumple en todos menos en este, ya que tienes 8 Kms continuos entre el 8-10% de desnivel, sin descansos, sin sombras. Si le sumas que el tío del mazo esta ya subido a la chepa de uno dispuesto a pegarte un arreon en cualquier momento…………..
El resultado es que pasados 6 Kms, dije que basta de sufrir, que necesitaba un paron, así que pie a tierra, me busque una sombra y ahí me tumbe cerca de 20 minutos, exhausto, empapado de sudor y pensando que aun me quedaban otros 6 kms…………mas.
Después de esta primera parada, volví a montar y con mis ya de por si mermadas fuerzas, decidido a subir hasta arriba de un tirón, pero nada, el tío del mazo ya estaba haciendo de las suyas, cuando conseguí coronar la primera parte del puerto, donde la vegetación desaparecía por completo, y comenzaba un kilómetro casi llano antes de afrontar los últimos 3 kms, decidí que era momento de hacer otra parada técnica. 2 Kms después de la primera.
Y allí estaba yo, tumbado en una pradera cerca del arcen, la bici tirada por un lado, yo solo con el cullote buscando algo de aire fresco, mirando al cielo en busca de alguna nube que tapara el sol un rato, tratando de cerrar un rato los ojos para descansar y a la vez, mirando de reojo, los 3 últimos kms con sus serpenteante y amenazante trazado.
Me quedaban apenas 4 kms, pero si ya de por si, estaba sufriendo, aun vendría lo peor. Después de un buen rato, en el que unos cuantos coches pasaron y los ocupantes me miraban con cara de circunstancias, me decidí a atacar esos kilómetros.
Pero en ese kilómetro de casi llano, incluso bajada, no podía mas, después de 500 metros, me volví a bajar, no me quedaba agua y el calor apretaba, el tío del mazo estaba haciendo muy bien su trabajo, me estaba destrozando, nunca me había pasado algo así.
Llegados a este punto, tenia varias opciones, la primera era sentarme y recuperar. La segunda era empezar a andar para arriba. Esta segunda me pareció la menos mala, pero es que además de ir subiendo descalzo por Larrau, con el maillot abierto, sin agua y con una cara un tanto pálida, cuando veía que un coche se acercaba, me ponía a hacer auto-stop por si alguna alma caritativa me podía ahorrar el esfuerzo y la vergüenza de subir andando los 3 últimos kms de Larrau.
Aunque algún coche paro, para ofrecerme agua, cosa que agradezco por que me dio la vida, por lo demás , no pudo ser, me los subí andando, jamás había hecho tal cosa. Cuando llegue arriba, la explanada de la cima, estaba llena de turistas, algunos de los cuales me miraron, hicieron algún que otro comentario que me dolió y alguna que otra foto.
Os aseguro que desde arriba, mire por donde había subido y me dio vergüenza, me sentí derrotado. Estaba agotado, sin un gramo de fuerza. Aun me quedaban 20 kms hasta Ochagabia y esperaba que no hubiera ningún repecho traicionero en la bajada, por que no seria capaz de subirlo, pero afortunadamente no tuve que dar ni una sola pedalada mas.
Al llegar al coche, empecé a tener un poco de mareo, sería por que estaba un tanto deshidratado, el caso que es que me obligue a comer una pera de agua que tenia por allí, para calmar un poco la sed. Después de recoger los pertrechos y la bici, comencé el camino de regreso, pero a los 5 minutos, pare en un gasolinera y fue abrir la puerta del coche, empezar a vomitar liquido estomacal.
Jamás pensé que pese a no tener nada en el estomago pudiera salir tanto liquido de uno, el bajón de tensión fue tremendo, tanto que la chica responsable de la gasolinera, se acerco a mi con una botella de agua y un par de chocolatinas, para subir la tensión y recuperar un poco. Y la verdad, me sentó muy bien, al menos para poder conducir media hora mas y darme cuenta, que necesitaba descansar.
Así que dicho y hecho, en la primera área de descanso, paré, deje el coche encendido con aire acondicionado puesto y me eche un sueño de cerca de una hora que me sentó a las mil maravillas.Al poco estaba en un restaurante comiéndome 2 bocadillos de lomo que madre mía, que manjar es eso.
En fin, toda una aventura, después de ese día, estuve casi 3 días sin poder tocar la bici de lo agotado física y mentalmente que me encontraba, es sin duda, el día que mas he sufrido en una bici, y lo que jamás he hecho ha sido subir un puerto andando. Los he subido mas o menos deprisa, pero andando jamás.
El puerto de Larrau me ha derrotado, de hecho, yo no lo considero conquistado, me ha quedado una cuenta pendiente para el año que viene, y esta vez, las cosas serán muy distintas, por preparación, compañía y todo.
En resumen, creo que la marcha mas dura que he hecho en mi vida ha sido La Marmotte sin lugar a dudas, pero el recorrido de esta marcha, en cuanto a dureza, esta muy pero que muy cerca, para afrontar este recorrido hay que estar preparado, el puerto de Errozate es durísimo pero el de Larrau como colofón final te puede destrozar como me ha pasado a mi.
Así que solo me queda decir : volveré.
Hasta la próxima.