jueves, 27 de junio de 2019

Marcha Gravel: Guadarrama Challenge

Marcha : Guadarrama Gravel Challenge
Lugar : El Escorial (Madrid)
Fecha : 22 de Junio de 2019








Este pasado domingo, la tienda SanFer Bike organizo una KDD Gravel que salía del Camping de El Escorial, inicialmente la idea era 160 kms con 3400 metros de desnivel, pero posteriormente sacaron la opción "3/4 Gravel" que se quedaba en 120 con 2.300 metros de desnivel y me apunte a esta última opción.

La verdad es que el reto me gustaba, ya no solo por todo lo que había que subir sino más bien por ver subidas por otras vertientes en modo pista que me apetecía conocer, aunque al final, por unas cosas u otras, había poco terreno que no conocía, aunque también es verdad que mucho del recorrido hacia unos 20 años que no pasaba por allí.

Ya los días previos, cuando se publicó el track de ambos recorridos, me pase buenos ratos siguiendo el track en Google Maps, tratando de aprenderme el recorrido ya que era la primera vez que iba a utilizar mi nuevo Garmin Edge 520 Plus en modo trayecto y no sabía cómo iba a reaccionar el tema, y tengo que decir, que he acabado encantado. Ahora sí que puedo irme a Pirineos o Alpes con toda la tranquilidad del mundo, que no me voy a equivocar en cruces o desvíos.

La salida se dio de forma escalonada a partir de las 08:30 de la mañana, a mi modo de ver, demasiado tarde. Estábamos en el día más largo del año y se avecinaba mucho calor, no entiendo que ante el recorrido tan largo y de tantas horas (los de la larga estarían entorno a las 10 horas) no aprovecháramos mas la luz y la fresca de la mañana para ir haciendo camino. Yo desde luego, habría salido tranquilamente a las 6:30 o las 7 de la mañana.

Mientras tanto, en la salida, aprovechando que otro participante tenía la misma bici que yo, nos pusimos a charlar y al final, pues dos personas que conocí (Cesar y Daniel) que venían desde Valladolid para hacer el recorrido, y entre pitos y flautas hasta casi la Fonfria pude ir con ellos, después, mi falta de fuerza este año (por motivos que muchos saben) subiendo me pasa factura, pero no adelantemos acontecimientos.

Como comentaba, a las 08:30 salimos de El Camping de El Escorial, sabiendo que lo que había por delante no era cualquier cosa: Abantos, Collado de la Mina+Leones, Fonfria y Cotos+Navacerrada. Es decir, 4 señores puertos. 






El primero de ellos, Abantos. Sin sorpresas, ya lo he subido varias veces, aunque de eso hace tranquilamente 10 años de la última vez, y desde aquella vez hasta ahora, el asfalto a peor. La primera parte aún se podría subir con la flaca, pero cuando llegas a los kilómetros finales, aquello se convierte en una pista de obstáculos, tierra y piedras, aunque era eso a lo que veníamos.

Yo desde el minuto 1 lo tenía claro, en todas las subidas a mi ritmo, el objetivo era subirlos todos y terminar. Tardar más o menos tiempo, como que me daba exactamente igual, además, ni había dorsales, ni tiempos, ni clasificaciones ni nada, el reto era terminar, aunque algunos así no se lo tomaran, como en todos los eventos de este tipo.

Como decía, desde abajo a mi ritmo, con el 40x42 en los tramos duros y en otros tramos te permitía bajar unos piñones, esta subida como el rosario de la aurora. Pasabas y te pasaban, aun no hacía calor, pero el día prometía.


Ya arriba, la foto de rigor con el cartel y rápidamente para abajo dirección Peguerinos, aunque enseguida tomaríamos el Camino de las Navacuelas, para dirigirnos al Collado de la Mina. En la bajad mencionar el pequeños susto que tuve, ya que a la salida de una curva en sombra, me pego tal bote la bici que se me escurrieron las manos del manillar, pero anduve con pericia y pude volver a agarrarme y no caerme, y más en bajada. El susto fue importante, y a la postre no vino mal, ya que eso hizo que tuviera mucho cuidado en todos los tramos de bajada que tenía por delante.

Este tramo aunque no lo parezca, es bastante recto y plano, con algún que otro repechin corto, y ahí se puede rodar relativamente bien, además en ese tramo está el Campamento Peñas Blancas, que siempre me ha llamado la atención. Después de transitar por esta pista, se llega al cruce con el camino del Collado Hornillo, que nada más girar, te das cuenta que acabas de empezar el Collado de la Mina, porque hay un rampon de 1 km largo que se agarra bien.


La gente pensaba que este puerto era la subida al Alto del León, pero eso es del todo incorrecto. Se coronaba el Collado de la Mina (desde arriba tienes una vista de El Valle de los Caídos muy diferente a la habitual) y luego, se baja por pista hasta el Alto del León. Yo en esta pista, no es que bajara despacio, bajaba lo siguiente, ya que estaba lleno de piedras y había que tener pericia. Aunque alguno bajaba que parecía que estaba haciendo otro deporte, como que las piedras no iban con ellos.

A mi desde luego, bajar así de rápido con ese terreno, no me compensa y preferí bajar con cuidado, evitando caídas y pinchazos, aunque se tenía que bajar prácticamente todo el rato de pie, ya que las bicis de cx/gravel al no tener suspensión en este tipo de bajadas, te comes toda la vibración del suelo en los brazos con lo que llegas abajo machacado. La cosa pintaba bien, en el alto del León, apenas llevaba 35 kms y ya más de 1.100 metros de desnivel acumulado. 


Después de hacer una parada técnica (tanto en el cartel del collado de la mina como el cartel del Alto del León), tocaba bajar un poco por este puerto dirección Guadarrama y justo pasada la primera curva había que coger el camino para bajar a Cercedilla. A mi este punto me pareció el más peligroso con diferencia. 

Eran casi las 12 de la mañana y la caravana que subía por el puerto había que verla, estaba lleno de coches y además, al bajar más deprisa de lo habitual, como que el GPS no le daba tiempo a marcarte bien el desvió. Entre eso, y que el personal de "apoyo" a la KDD no se hacía ver lo suficiente, nos pasamos el desvió y nos tocó, de muy mala manera, cambiarnos al otro lado del carril jugándose el pellejo en una ventana despejada de coches y subir medio kilómetro para coger el desvió bueno.

Eso sí, fue coger el desvió y empezó una pista en modo sendero de lo más agradable, fácil y bien transitable, que hice en compañía de estos dos compañeros de Valladolid que conocí a la salida y que fuimos este tramo de buena charleta. Lo único, el tramo final de entrada a Cercedilla era algo complicado, de nuevo por el tema de piedras.

Ya una vez en Cercedilla, pasar por el túnel que pasa por debajo del tren y hale, ya todo para arriba hasta la cima de la Fonfria. 

A mi este puerto, de todos es el que más me gusto, cierto que con la flaca ya había subido hasta lo transitable con asfalto, pero después, empezaba una pista muy ancha y con buena pista hasta arriba, que salvo puntos muy concretos no ofrecía desniveles demasiado exagerados. Al igual que en los dos puertos anteriores, yo desde abajo puse mi marcheta, y con la grupeta que empecé la subida ya no la volví a ver más y me hice todo el puerto prácticamente solo. Incluida la parte de asfalto de la parte de abajo de asfalto, que estaba llena de coches y excursionistas, lo que lo hizo un tanto desagradable, había mucha gente.

Aunque luego ocurrió una buena anécdota, ya casi arriba me agarro un biker y resulta que era Javier García del Moral, de El Escorial, muy buena gente, que somos amiguetes del ciclocross y de las carreras de carretera (de hace varios años, cuando estas molaban y no como ahora), estuvimos apenas 10 minutos (él se desviaba por una senda) pero bonita coincidencia. Que hizo que me plantara arriba de la Fonfria casi sin darme cuenta, aunque hay que reconocer que es un puerto precioso. Y tiene unos cuantos miradores que merece la pena subir, ya sea andando o en bici. Por qué gente andando había muchísima y la ruta no me pareció excesivamente dura para ir a pata.


El caso es que era llegar arriba, hacerse la foto rapidito y bajar. El sol empezaba a estar alto y había que aprovechar, pero ahora empezó lo peor de la ruta. La bajada por la calzada romana hasta la Fuente de la Reina, donde se giraba para coger una pista asfaltada (ciclable perfectamente con la flaca) hasta las 7 revueltas. 

Y lo mismo que en la bajada del Collado de la Mina, había alguno que bajaba como si no hubiera mañana, yo lo tuve claro, despacito para evitar caídas y pinchazos, que ya había tenido un susto bajando Abantos.


En el desvío, parada técnica de apenas medio minuto para llenar la cacharra de agua y para abajo, además, preferí hacer la bajada solo para ir a mi bola. Aunque luego abajo, igual que las bajadas anteriores, 3 o 4 me bajaron que había que verlos, y eso que había excursionistas andando de cara. 

Ya abajo, un poco más arriba de la Fuente de la Cantina, en la subida de Navacerrada por el lado de Segovia, tocaba subir un poco por la carretera, justo hasta la primera revuelta (de las famosas 7 revueltas de la subida de esta vertiente del puerto de Navacerrada), y se cogía una pista asfaltada que nos adentraba en una preciosidad de bosque, donde el sol no podía meter ni un solo rayo de luz. Este tramo, con el calor que estaba haciendo vino de maravilla para ir un poco por la sombra, pero claro no todo iba a ser así, aunque la pista era relativamente fácil (aunque había un tramo duro), de repente te encuentras un cruce que para mí fue la entrada al infierno.


Cruce a la derecha, donde te pone "Cotos 3,5 kms" y claro, después de todo lo que has subido y la paliza que llevas encima, piensas que esto ya está hecho y que esos 3,5 kms te los comes con patatas, pero craso error.

Al principio, los primeros 300 o 400 metros eran llevaderos, pero de repente, el camino se estrecha, las piedras se levantan y la pendiente se empina pero de verdad. Aquello no se cuánto media, pero fue verlo, y la espalda, los riñones y las patas ya me empezaron a doler. Pero nada, para arriba. 

Según vas penando, ves que algún excursionista baja de frente y claro, no es plan de rendirse delante de un desconocido, así hasta tres veces, pero llegando al kilómetro final, me dije que hasta aquí habíamos llegado. Pie a tierra.

Pero no os confundáis, tenía fuerza y voluntad para seguir para arriba, pero lo que no tenía era técnica. Según iba subiendo el camino se hacía más difícil técnicamente, hasta que era un rio de piedras gordas donde mantener el equilibrio a mí me resultaba imposible. Por delante, vi a dos que iba cogiendo poco a poco, que estaban caminando y por detrás, a lo lejos veía a otro que también iba caminando, pues mira: blanco y en botella. El último kilometro a pata y no era precisamente una subida fácil. 

Entre lo empinado que estaba, las piedras y que cargas con la bici, como que ese kilometro se me hizo pestoso de verdad. De hecho, dos excursionistas con mochila y palos, me cogieron (que antes pase yo en bici) y me hicieron compañía hasta arriba, y aunque eran alemanes, fuimos mediamente hablando hasta arriba, donde cada uno ya tomaba su rumbo. Ellos para Peñalara a seguir andando, yo al Bar de la cima del puerto de cotos.


Eran las 2:30 de la tarde, ni una nube, un calor que te mueres y yo sin nada de hambre, esto último muy mal síntoma, porque cuando uno está así, es que estas empezando a entrar en crisis. Y como de estas ya he sufrido unas cuantas, lo primero que hice fue comprar 2 aquarius de naranja y una napolitana. La primera lata me la tome sentado, pero la segunda y la napolitana, hice el esfuerzo de volver a subirme a la flaca y no parar, ya que como estuviera mucho rato allí, no me quería ni imaginar lo que me iba a costar llegar a El Escorial. 

Dicho esto, los valientes que se hicieron la larga se tiraron para abajo hacia Rascafría para afrontar Morcuera y luego 40 kms más hasta El Escorial. Yo allí arriba, habiendo hecho 72 kms con 2.200 metros en 5:30, me dije que ya tenía bastante y que dijera lo que dijera el track, yo todo recto a El Escorial por la carretera, que la pechada ya estaba hecha y bajar por pista ahora, no me aportaba nada (el desvío estaba en la curva de El Ventorillo).

Así que me subí a la flaca y comencé a ir a Navacerrada, iba como alma en pena. Cada mordisco a la napolitana era como si estuviera comiendo goma, me daban ganas de escupirla pero me la tragaba porque sabía que era lo que necesitaba, después de casi 8 geles y mierdas similares, mi estómago necesitaba comida de verdad. Y el Aquarius tampoco es que entrara con facilidad, aquello no me sabía a nada. Pero el caso es que en esos 8 kms (que me hice solo) conseguí comerme todo y me salvo de agarrar un buen pajarón.


Ya en Navacerrada, lo tuve claro, todo recto hasta abajo, a Los Molinos, Guadarrama y El Escorial. Mi culo también había dicho basta a tanto bache e ir directo fue la mejor decisión que pude tomar. El caso es que llegue al camping y en cuanto firme, me senté debajo de una encina enorme que había allí que habían montado una barbacoa para todos. 


No éramos más de 15, todos los que estábamos allí habíamos hecho la corta. El caso que hasta que empecé a ser persona pasó un buen rato, cuando mi estómago dijo que ya podía meter comida de verdad, un par de pinchos de tortilla, un buen bocadillo de lomo y un par de latas, me sentaron como manjar de dioses. Pero allí tirado en la silla, estuve cerca de una hora. No tenía ni ganas de ir al coche a cambiarme, no sabía ni donde estaba la bici ni tenia fuerzas para desatarme las zapatillas.

En resumen, un pedazo de ruta, puede parecer que 110 kms es poco, y para carretera puede que si lo sea, pero para hacérsela en Gravel (al final 6:40) es una barbaridad, y no quiero ni piensan los que hicieron la larga que les salieron 3 horas más.


El desnivel en los primeros 72 kms es realmente brutal, a ritmo de Marcha Purito pero merece mucho la pena. Me ha permitido ver la Sierra de Guadarrama desde otro punto de vista y si quieres hacer puertos, no hace falta que sea asfalto.

Yo acabe relativamente entero, era un test importante para mí. Se confirma que este año no ando ni con gasolina súper (por los problemillas que tengo, estoy tomando alguna chuche recetada por médicos que da en un control valores "raros"), pero que a mi tran tran y con ese desarrollo me subo todo. Y que llegado cierto punto, la fuerza no está en las piernas, sino en la cabeza.

En definitiva, que la semana que viene me voy 3 días a Pirineos. 


Hasta la próxima.

lunes, 10 de diciembre de 2018

Carrera : CX Navalafuente

Carrera : CX Navalafuente
Lugar : Navalafuente (Madrid)
Fecha : 9 de Diciembre de de 2018

Hasta aqui hemos llegado en 2018.

Ayer domingo 9 de Diciembre en la localidad madrileña de la Sierra de Guadarrama Navalafuente, acogía la décima prueba de la Copa de Madrid de Ciclocrós 2018-2019, y que celebraba la 4a edición en esta localidad después de su traslado desde Daganzo hace ya 5 años.

Prueba que he corrido las 4 ediciones y he visto la evolución del circuito en estos 4 años. Hemos pasado de tener un circuito muy corto en una campa con multitud de curvas de 180 grados en apenas una pequeña finca a tener un circuito largo, con alguna zona muy técnica, otras zonas de ir con cuidado, otras zonas de echarle pelotas y otras zonas de tener gas. Se podría decir que un circuito completo y duro. Para mi gusto, sin ser de los mejores este año pero muy buen apañado por Araque y compañía.

Ni que decir tiene, que siguiendo la tónica habitual en mí, me presente allí con el tiempo suficiente como para finiquitar la inscripción y luego darme unas vueltas por el circuito, concretamente 3 y darme cuenta que el "repecho del fondo" de unos 250 metros, iba a sufrir lo mío, porque ya en el calentamiento y sin apretar, directamente el corazón se me disparaba a las 160 de pulso, y eso era mal augurio. Si a eso le sumamos, que en la campa final antes de meta, en una de las vueltas de reconocimiento, en una vuelta me di un buen piñazo, pues ya teníamos los ingredientes necesarios para tener la sensación de que hoy no iba a ser mi día (la verdad, que como toda la temporada de cx, para que nos vamos a engañar). Y además, el cambio de la caída se descentro algo con lo que los 2 piñones más grandes no los podía poner, porque la cadena me la escupía por arriba y se me encajaba con los radios bloqueando la rueda. Coctel explosivo.



Así que mi idea era tratar de hacerlo como en Coslada, donde no me doblaron y vi algo de "brotes verdes", pero iba a ser difícil, el circuito era rápido y duros, y cuando supe que tendríamos que dar 6 vueltas, me temía que en la 5a podría estar en el alambre.

Además, la salida en cuesta abajo, con la curva y contracurva del polideportivo, con las escaleras del colegio y el cambio de campa/asfalto en apenas 200 metros, invitaba a pensarse muy mucho el jugársela de salida, así que cuando se dio el pitido de salida, como que me lo tome con calma, más que nada por que íbamos a acabar todos apelotonados en el mismo sitio y no me juego nada. Por lo que pasado ese tramo el último, decidí ponerme a mi ritmo sin ahogarme, sin agobiarme y no me fue mal la verdad, ya que en la primera vuelta pase a 7 corredores.



Las sensaciones era magnificas, y de hecho al pasar por meta, el speaker German Rodríguez canto mi nombre incluso diciendo que se notaba que iba mucho mejor que en carreras anteriores, de hecho tenia a golpe de pedal a un grupito de unos 6-7 corredores.

Ya en la segunda vuelta, la primera parte no la hice mal, abrí un pequeño hueco con los que venían detrás de mí y me daba esperanzas de pensar que había roto con los de atrás y podría intentar ir más para adelante.



Pero me di de bruces con la realidad, comencé la subida y ya desde abajo iba súper atrancado por los problemas mecánicos que tenía con el piñón, esto hizo que el corazón se me saliera directamente por la boca, ya que me fui a las 175 de pulso y además toda la ventaja que sacaba a los de atrás, se esfumara, me pasaran y me dejaran para el arrastre.

Luego bajando, como que visto lo visto, no era plan de jugársela, por lo que mi idea de inicial de ir para adelante, se iba directamente a la mierda. A partir de ese momento, deje de competir. Es triste reconocerlo, pero así fue, me rendí, mi cuerpo y mi cabeza dijeron que hasta aquí hemos llegado.



Termine la segunda vuelta tocado, y la tercera simplemente no iba. Me atascaba en todos los repechos, entraba pasado en todas las curvas, iba simplemente cruzado y de repente, me pasan 2 juveniles que venían como cohetes. Y justo de nuevo en la subida, en la que se convertía en un auténtico vía crucis, otro juvenil más.  Pude completar esta vuelta, pero ya justo al empezar la cuarta, me doblaba Iván Martínez de Salchi que iba como un cohete.

Poco después Rebollo, y luego otro, y otro y otro..............levante el pie descaradamente, me deje ir, y cuando pase por meta (me tocaba hacer la quinta vuelta), me baje. Abandone. Lo deje. Me rendí.



Hasta aquí hemos llegado este año en el ciclocrós, a falta de una prueba para terminar la Copa y hacer pleno. Mira que me gusta el ciclocrós, pero cuando no salen las cosas, el cuerpo no te responde, y además, intentas pasarlo bien pero por unas cosas u otras esto tampoco pasa, es momento de parar, resetearte y olvidarte de esto una temporada.

Y ahora toca pensar en la carretera, donde seguramente competiré poco en carretera master, pero tengo el objetivo de ir a unas cuantas marchas duras, bonitas y largas, y eso si me motiva.

De momento en Abril empezamos con la de Ocaña, en Mayo con la Iñigo Cuesta, en Junio con la Irati Xtrem (ya estoy apuntado) , en julio la Pyrenne o alguna similar y en Agosto La Purito (vamos a por el 4o intento). Y entre medias, lo que surja.

En fin, nos vemos en 2019. Aprovecho para desearos Felices Fiestas, Feliz Navidad y Feliz Año 2019.


Hasta la próxima.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Carrera : Ciclocross de Coslada

Carrera : CX Coslada
Lugar : Coslada (Madrid)
Fecha : 2 de Diciembre de de 2018

¿Hay brotes verdes?.

Este pasado domingo se celebró la decana de las carreras de Madrid en Coslada, ya que son 15 ediciones las que contemplan a esta carrera, y por mi parte, ya son 9 veces de las ultimas 11 las que he participado y sus diferentes ubicaciones, con la de este año (y la del año pasado) ya son 5 ubicaciones diferentes las de esta carrera, y tengo que reconocer, que la de este año, para mí la mejor de todas.

La ubicación del circuito era donde el año pasado y el año pasado fue un circuito cuando menos, al menos para mí, con demasiadas curvas, pero el de este año, la verdad es que ha mejorada una barbaridad lo que está siendo una tónica en casi toca la Copa de Madrid, lo que se agradece por parte de todos los corredores.

El circuito en sí, al menos para mí, tenía le técnica justa, cierto que había un tramo cerca del final un poco revirado, pero el resto del circuito, las curvas eran anchas y no demasiado cerradas. Para mí lo más duro, el repechaco de salida, que en un 99% lo teníamos que subir a pata y con la bici al hombro. Y digo el 99% por que llegue a ver a un par de corredores, subírselo en bici del tirón, y para eso hay que tenerlos muy grandes.

Lo que sí que no cambia con el paso de los años, es el frio que hace allí, por que mira que yo aguanto bien el frio, pero es que allí, se te mete en el cuerpo y me deja helado toda la mañana.

Como es habitual en mí, llegue con el tiempo suficiente para finiquitar la inscripción con tiempo y luego poder dar unas vueltas de reconocimiento al circuito, donde ya pude comprobar lo que he mencionado antes, una mejora con respecto al año pasado tremenda, quedando un magnifico circuito, desde aquí mi enhorabuena a Iván Martínez y todo el Salchi por el circuito que se marcaron.

Como decía, al llegar pronto, pude dar 3 vueltas completas al circuito, para entre otras cosas ver donde iba a perder tiempo, ver donde podía perder menos tiempo y ver donde iba a perder más tiempo seguro. Y es que había un par de tramos de bajada, de apenas 10 metros, que los arboles del fondo, digamos que si no hilabas fino los podías llegar a ver muy cerca. Mientras que el resto del circuito era de abrir gas.



Después de esas 3 vueltas de reconocimiento, tocaba hacer tiempo hasta que nos tocara a los Master 40, y del frio que hacía, directamente me fui a la furgo, puse la calefacción y ahí me quede calentito, mientras veía a algunos hacer rodillo o dar vueltas por allí, yo como comentaba, prefería otro calentamiento con la calefacción de la furgo, un buen plátano y un bidón de isotónico.

Y ahí me quede hasta 10 minutos antes de salir, donde ya de corto (y muerto de frio) ya rondábamos la línea de salida, y como es habitual, nombran a los 30 primeros y luego todos los demás, lo que en los últimos 20, es una lucha de andar listo para pillar buen sitio, cosa que la verdad no es que lo vea de mucha utilidad, pero al menos, lo intentas.

Se dio el pistoletazo de salida, después de estar con Javier García charlando en la parrilla, al menos, los nervios te los quitas. Y salimos todos a pijo suelto, en la larguiiiiiiisima recta de salida, antes de la chicane del repechon. Ahí donde llegue el último, en buena parte por que los pedales me están dando la lata y cuando aprieto algo se me sale las calas (esta semana les doy puerta a estos pedales). El caso que llegue el ultimo, pero mismo da, porque allí acabamos todos apelotonados, con todos bajando de la bici, cargando la bici a cuestas y hale, a correr, buscar el hueco, empujando, cerrando el paso, trastabillándote, resbalándote con el barro...............en fin de todo.



Empecé el ultimo y llegue arriba habiendo pasado a unos cuantos, pero lo duro venia después, ya que llegas arriba con el corazón a mil por hora, y luego hay que aguantar el tirón con el corazón a esa velocidad y eso es lo complicado.

Después de eso, la cosa se estira, y voy de los últimos, pero decido tener la cabeza fría y me digo que tengo que ir de menos a más. Y así lo hice, y ya a mitad de vuelta he recuperado el aliento y empiezo a carburar, comienzo a fijarme objetivos, ir de uno en uno, y empiezo a adelantar a unos pocos, me encuentro bien y cuando me toca bajarme me bajo y pateo, para luego volver a darle caña.

La cosa no va mal, y termino la primera vuelta decentemente. En esos momentos nos cantan que damos cuatro vueltas al circuito, con lo que si sigo con la misma tónica que las carreras anteriores, en la tercera los primeros ya me están bufando en el cogote y me doblan, pero hoy me encuentro mejor y voy a intentar que no sea así.

Ya en la segunda vuelta, sigo con la misma tónica, voy de menos a más, ya que me tire más de media vuelta a unos 4-5 segundos de un grupito de 4 corredores y me puse el ritmo de ir poco a poco a por ellos, y finalmente les acabe alcanzando y gracias a un par de fallos de técnica en alguna curva, consigo adelantarles y sigo con mi ritmo, aunque de ese grupo se pega a mi rueda Mundi Espadas, que luego después del repecho de la tercera vuelta, me vuelve a pasar y ya no pude seguirle, ya que al comienzo de la tercera vuelta comenzó una pequeña crisis que pude sortear.



Ya en la tercera vuelta mi posición estaba ya bastante definida, estábamos en un margen de 10-12 segundos 3 corredores, que nos fuimos alternando las posiciones en esa vuelta, y ya finalizando esa tercera vuelta, ni rastro de los primeros, es decir, ya no me doblaban y podría terminar la carrera sin problemas.

Después la cuarta vuelta, fue ya de terminarla y listo, lo que tardara. Tenía a dos corredores detrás, con la suficiente ventaja como para pensar que sin cometer ningún error podría llegar antes que ellos, pero no contaba con que los pedales me volverían a dar guerra, ya que después de una zona de pateo, no podía encalar bien las zapatillas y cuando lo conseguía se me salían las zapatillas, y así estuve casi 2 minutos largos, y esos dos corredores que tenía detrás, me pasaron y me dejaron de rueda, así que la media vuelta que aún me quedaba, sabía que era el último, con lo que levante el pie y termine la vuelta dignamente, es decir, entrando en clasificación.



En resumen, bonito circuito, y al contrario que las 8 carreras anteriores, esta vez me sentí mucho mejor, cierto que la sensación de no tener gas sigue ahí (sangrante que un carretero como yo en los tramos rectos y lisos no pueda meter desarrollo), pero es lo que hay pero con respecto a la semana anterior algo he mejorado, no me han doblado y hay que valorarlo como tal.



Ahora a pensar en las 3 últimas de la temporada de CX: Navalafuente, El Escorial y Tarancon. Ya que la temporada de carretera se vislumbra en el horizonte y ya hay objetivos fijados, de momento dos : La Iñigo Cuesta y la Irati Xtrem, aunque hay una tercera que puede ser la bomba.


Hasta la próxima.

martes, 27 de noviembre de 2018

Carrera : Ciclocross de Boadilla del Monte

Carrera : CX Boadilla del Monte
Lugar : Boadilla del Monte (Madrid)
Fecha : 25 de Noviembre de 2018

En Madrid queriamos barro, pues toma : dos tazas.

El pasado domingo se celebró en Boadilla del Monte la carrera de ciclocrós organizada por los hermanos Anguita, un clásico del ciclocrós madrileño en un circuito que dadas las últimas lluvias caídas en Madrid habría que darlo todo.

El circuito, con una cuerda de 2.800 metros de longitud tenia de todo. Zona técnica, zonas de fuerza, tablones, la ya clásica pared de tierra y zonas de mucho pateo dadas las condiciones del terreno, que era muy pero que muy blando en algunas zonas.

Yo como viene siendo habitual, me presente con el tiempo suficiente para confirmar la inscripción sin agobios y poder darme unas vueltas al circuito antes de que salga la manga de las féminas y los master 50-60, y la verdad, es que ya en las dos vueltas de reconocimiento que di, me di cuenta que lo iba a pasar muy mal.

Las razones son muchas, pero principalmente porque en terrenos así, el tener cubierta/cámara frente a tubeless/tubular perjudica mucho, el agarre no es el mismo, ni tampoco la tracción con lo que la forma de tomar las curvas y la salida de las mismas cambia radicalmente, aunque se intenta mitigar estos problemas bajando la presión de los neumáticos hasta el punto de ir blando pero sin tocar en llanta con el suelo. Además, había zonas muy embarradas que se podía ir más rápido con la bici al hombro que dando pedales, y ya el estado de forma ni hablamos.

Una vez terminado el reconocimiento y habiendo limpiado la bici (por qué se puso echa un asco en apenas 30'), tocaba mantener el calentamiento como se pudiera sin recurrir al rodillo, así que había que estar dando vueltas por allí.



Ya acercándose la hora, tenía la duda de si correr con perneras o no, ya que hacia frio. Y aunque inicialmente decidí hacerlo con perneras, a la última hora decidí quitarlas y fue una buena decisión.

Como suele ser habitual, la confección de la parrilla se hace en función de la clasificación general y después, los que no tenemos puntos, a la lucha salvaje por la posición. Lucha que directamente ni entro, y más estando el terreno como estaba. No tenía nada que ganar en la salida.

Se dio el pistoletazo de salida en la recta de meta que pica bastante para arriba, que hace que lleguemos en cierto modo, relativamente estirados a la zona de campa del circuito. Yo en esa salida, intento hacerla bien pero sin pasarse, ya que luego llego a las primeras curva ahogado y viene el hundimiento.

Pero claro, uno no cuenta con que en pleno sprint se me salga la zapatilla del pedal izquierdo (algo que me pasa habitualmente muy últimamente), así que entre casi el piñazo que me doy y lo parado que me quedo mientras metía el pedal, pues el ultimo.

Pero no había que preocuparse, me paso a apenas 15 metros de la entrada al circuito, y había un tapón importante de personas, llegue allí y mientras la mayoría intentaban negociar ese primer badén, primera curva y primer barro montando en bici, yo me puse a patear y pase a unos cuantos por el exterior de la curva. Y luego, arriba a dar pedales.

Y así fue la constante durante los primeros compases del circuito, como aun estábamos muy apelotonados, y en las curvas con barro había mucha gente que se atascaba, ni me lo pensaba. Me bajaba, cargaba la bici al hombro y a patear. No es que tuviera mucho beneficio, pero no me perjudicaba, ya que mientras algunos se peleaban con el barro, con el compañero que viene por detrás y lo que haga falta, yo por el exterior iba al trote sin molestar a nadie y a mi ritmo.

Eso hizo que llegado a la primera mitad de la primera vuelta, lo menos tenía a 10-12 corredores por detrás, pero claro, tenía que venir el efecto hundimiento antes o después, que ya llegaría ya...........



Mientras tanto, paso el primer paso por el muro de tierra a pata, y luego la bajada que íbamos todos con el ayayay en cada curva, para luego empezar a subir, y más de lo mismo. Algunos dando pedales, patinando, resbalando y haciendo equilibrios, mientras que yo y alguno más, a patear cuesta arriba con la bici a cuestas, y ahí si sacabas ventaja. Ya que en cada curva te colabas por el interior de gente que se abría para no irse a suelo (a los que iban en bici claro) o pasabas a los que le patinaba la bici, pero claro, iba de lujo pasando gente, pero casi 200 metros cuesta arriba de pateo pasa factura, y llegando casi arriba iba sin aire, así que en vez de correr, tuve que ponerme a andar, porque no podía más.

Y ahí me vino el bajón, después como siempre, el corazón disparado, sin fuerzas, sin aire y la mayoría de los que había pasado pateando la subida me pasaron luego. Además, había más repechillos que mis neumáticos no respondían y la solución era bajarse y más pateo. Y así constantemente hasta completar la primera vuelta.

Llegados a este punto, sabía que en la tercera vuelta (de las cuatro que habría que dar) me doblaban fijo. Y tenía relativamente cerca de 2 o 3 corredores por delante y otros tantos por detrás. Así que el resto de carrera, ya sabía cuál iba a ser nuestra lucha, mantener el puesto, quizá perder uno o dos puestos o ganarlos. Y sinceramente, me daba igual. Me lo tome como un entrenamiento de calidad, iba a tope, lo iba dando todo, pero lo que saliera.



Las siguientes vueltas, el barro y el pateo era constantes, y dados mis problemas de espalda mis lumbares empezaron a quejarse. Lo que si mantuvo bien el tipo fue mi clavícula derecha, hace 6 años que me la partí y hasta este año era incapaz de ponerme la bici al hombro, pero la natación de todo el año, parece que está surtiendo efecto, y cuando había que patear casi siempre me ponía la bici arriba y problemas cero.

Como era de esperar, una vez pasado el ecuador de la tercera vuelta, los primeros venían echando fuego (me pasaron 4), así que termine mi carrera en 3 vueltas, lleno de barro hasta las orejas y con la bici que debía pesar lo menos 3 o 4 kilos más de todo lo que llevaba pegado.




Una vez terminado, a recoger los bártulos y pitando para casa, ya limpiaría la bici con calma por la tarde, si es que el destrozo muscular de la carrera me lo permitía, porque tanto pateo, tanto barro, tanto equilibrio sobre la bici pasa factura, y por la tarde lo iba a pasar mal.

Pero bueno, es lo que hay, esto es ciclocrós y nadie dijo que esto iba a ser fácil. Pero bueno, ya pensando en Coslada.


Hasta la próxima.

lunes, 19 de noviembre de 2018

Carrera : Ciclocross de Alcobendas

Carrera : CX En Bici
Lugar : Alcobendas (Madrid)
Fecha : 18 de Noviembre de 2018

Buen entreno de calidad

Este pasado Domingo, se disputo la ya tradicional carrera de CX de Alcobendas, y es que en sus diferentes versiones y localizaciones, ya la he disputado 8 de las ultimas 11 ediciones (08, 09, 10, 11, 12, 13, 16 y 18 ), que se dice pronto. Y es una carrera que sirve muy bien de termómetro para ver cómo ha evolucionado esta disciplina de esos 10 años para acá.



Ya no solo en medios, sino en público, corredores, sponsors............y hay que seguir en esta línea trazada por los organizadores de esta carrera. Si en alguien tengo que fijarme (ya se sabe, las buenas ideas, hay que copiarlas), son ellos.

El circuito es el que los EnBici nos preparan ya desde hace 4 o 5 años en esta ubicación, con apenas variación de unos años para otros, es rápido, duro, técnico y en un 90% todo campa, nada de pedregales, campos de futbol de tierra y similares (supongo que muchos ya sabréis porque lo digo y por donde voy).

Además, se está dando la circunstancia este año, que en prácticamente todos los circuitos ha estado lloviendo los días anteriores y está dejando todos los circuitos en su buen puntito de ciclocrós, habiendo barrillo pero sin pasarse, y además nos están respetando las lluvias los días de carreras. Aún quedan 4 carreras aquí en Madrid y todavía puede pasar de todo, pero a nivel organizativo esta Copa está mostrando un nivel muy bueno, excepto algún petardazo de circuito.

Yo por mi parte, como viene siendo habitual, suelo ir pronto a los circuitos, procurando estar sobre las 08:15, para entre validar la inscripción  y preparar la máquina, me quede una media hora para poder dar siempre 3 o 4 vueltas al circuito, que siempre viene bien para poder ver trazadas, piedras, curvas, rectas, etc.......en mi caso, tampoco es que ayude mucho, pero sí de ir muy mal, consigo ir un menos muy mal.......como que mucho mejor.

El reconocimiento del circuito no deparo grandes sorpresas al circuito ya conocido, aunque no hizo sino confirmar mi alarmante baja forma, ya que incluso calentando (y se supone que vas tranquilo) ya voy con el corazón a mil. Pero bueno, estaba allí para divertirme y como tal, así me lo iba a tomar.



Después del calentamiento, tocaba hacer tiempo mientras corrían los de la primera manga, y mientras se formaba la parrilla de salida, vemos todos atónitos que hay 70 corredores, un pedazo de numero para el CX se mire por donde se mire. Ya cuando estamos 40-45 somos un montón, pues para 70 es brutal.

Una vez formada la parrilla de salida, dio comienzo la carrera, y como siempre, allí todos esprintando como búfalos. La primera media vuelta suele ser siempre espectacular si eres espectador, pero si eres corredor, es súper agobiante. Ya que allí, todo el mundo quiere avanzar puestos y nadie quiere perderlos, con lo que empujones, cerrojazos y alguna que otra palabra malsonante se suele oír, lo normal es que sea por la dinámica de la carrera, pero algunos se pasan un pelín.

Yo lo único que sé, es que llegamos al muro de bici al hombro y aquello parecía las escaleras de El Corte Ingles de toda la gente que había, y después de eso ya la cosa se estiraba un poco, pero las curvas anteriores era una lucha sin cuartel por la posición y hubo un par de veces que estuve a punto de irme al suelo, cosa que no ocurrió por fortuna.

Lo que si ocurrió es que apurando en "el muro" me golpee la rodilla izquierda con una valla, y me dolió bastante, pero como estas caliente apenas le haces caso y el dolor se va rápidamente (la penitencia viene al enfriarse), pero conseguí pasarlo. No era el último y eso era un triunfo, incluso había pasado a 2 o 3.

Ya después de ese paso por el muro, a los primeros ni se les veía, así que yo a mi ritmo (eso de ir ahogado se me da de pu** ma***) y en esos primeros compases ya se sabes : pasas y te pasan, hasta que más o menos encuentras tu sitio en carrera y lo tratas de mantener o mejorar si alguno se pone a tiro por delante.



Ya en la segunda vuelta, me paso como un avión Stephane Mateos, que para ser su primer ciclocrós, lo hizo realmente bien. Y vi como poco a poco en las rectas me iba sacando más y más metros, mientras que yo veía que por detrás tenia a unos cuantos.

La tercera vuelta más de los mismo, ya con las posiciones más o menos establecidas, aunque a esas alturas ya sabía que en la cuarta vuelta me doblaban fijo, y mientras tanto yo me iba a acercando a un corredor que di caza a mitad de la cuarta vuelta, y que pase después del paso por box.



No sé a qué aspira la peña, pero este paso de ir tocándose la minga a ponerse como un poseso en cuanto le pase, vamos que me iba metiendo rueda siempre que podía, todo muy licito, pero daba la sensación que se había picado por el puesto ¿52?.  Pues nada, yo pasaba de esa guerra, ya veía que el primero (Carlos Luengo) venía a toda mecha, así que levante un poco el pie para que me cogiera y eso hizo en la zona de tablones, es decir, apenas a 50 metros de meta.

Pero es que la verdad, no me apetecía nada dar una quinta vuelta al circuito, y creo que si hubiera apretado un pelín no me habría doblado, pero.......



Finalmente, relativamente satisfecho, y a pensar en Boadilla. Aunque lo mejor del día estaba por llegar, y es que después de mi carrera, tocaba ver correr a uno de mis cachorros, y en esa edad (9 años) lo que quiero es que se lo pase bien, que haga lo que pueda y punto, sin mirar puestos ni demás, aunque como suele ocurrir en muchos deportes, a esa edad, lo peor son los padres, porque algunos se lo tienen que hacer mirar, ya que no por mucho gritar y ponerse como locos, van a sacar a un Induráin. Ahí lo dejo.


Hasta la próxima.