martes, 29 de noviembre de 2016

Carrera : Ciclocross de Navalafuente

Carrera: CX Navalafuente
Lugar: Navalafuente (Madrid)
Fecha: Domingo, 27 de Noviembre de 2016

Con cubiertas es difícil sobrevivir.



El pasado domingo, 27 de Noviembre se celebró en Navalafuente la séptima prueba del Circuito de Ciclocross de la Copa de Madrid de esta disciplina, sobre un circuito con un terreno blando y con barro (pero sin pasarse) pero con un diseño, que en mi humilde opinión, no le han sacado el jugo a todo lo que el entorno podía ofrecer.

Esta vez, dadas las condiciones meteorológicas de frío y agua que se dieron durante toda la semana, solo fui a competir yo solo, nada de niños, con lo que para que vamos a engañarnos, toda la mañana se simplificaba una barbaridad, ya que con meter la bici y mis bártulos en el coche era suficiente, amén de volver como una centella nada mas terminar la carrera.

Como he mencionado anteriormente, el circuito no era del todo bueno, primero para mis gustos y segundo, para la seguridad del corredor, al menos en lo que a la primera vuelta se refiere, ademas el diseño del circuito me pareció feo.

Para empezar, a los 20 metros escasos de la recta de salida, una curva de 180 grados, para afrontar en ligera bajada 100 metros de asfalto, girar a la derecha bordeando el polideportivo y a los 3 metros, otra curva a la derecha para encontrarnos con un foso de grava (que no ocupaba todo el ancho) y pave de piedra, justo antes de unas escaleras de un colegio, para salir de ahí 5 metros de césped, bordillo en curva y otra bajada de asfalto de unos 20-30 metros antes de entrar en la primera zona de campa.

Esta primera zona de campa, se desarrollaba en un prado cerca de la salida, donde literalmente nos dedicamos a dar unas cuantas vueltas con unas cuantas curvas de 180 grados, de hecho, a la salida de una de ellas, se tenia que pasar por el medio de una portería de fútbol sala que había en medio del trazado del circuito. Antes de finalizar este tramo de campa, un par de tablones de pequeño tamaño para afrontar la transición por una calle del pueblo hasta la zona intermedia del circuito.

Esta transición, discurría por una calle del pueblo, pero solo por la mitad, es decir, aun lado un muro y al otro lado, cinta delimitando la calle dejando el otro lado peatonal. Después la zona media del circuito, que a mi me encantó, apenas 100 metros, pero con un obstáculo natural de piedras, para montar y pasar por un "roto" de una valla para ir a otro prado donde seguía el circuito

Y ya lo de este prado es surealista, simplemente era un ir y venir por dicho prado arriba y abajo, que se hacia duro por lo resbaloso del césped y del barro, pero el diseño ...............y además, todo regado de "regalitos" de vacas que estuvieron por allí hasta la tarde del dia anterior (y en esto no tiene culpa el organizador que bastante hace). Despues a la salida de esta zona, bordeando el polideportivo para entrar de nuevo en recta de salida.

Lo que mas rabia me da, es que con cruzar al otro lado del pueblo, hay terreno para hacer un circuito, simplemente espectacular, aunque quizá el Ayuntamiento del pueblo, no estaba por la labor de permitirlo. Un grave error, ya que el impacto económico que puede tener que 1.000 personas de repente vayan allí una mañana, aunque solo sea en los dos bares del pueblo, ya les debería compensar el esfuerzo.

Lo que iba diciendo, el día se levantó lluvioso y frío, llegue pronto para poder ver el circuito antes de que los master-30 salieran a las 9 y no pudiéramos circular por el, y ya en el calentamiento lo que vi no me gustó como he mencionado anteriormente. Así que dado que soy del montón (y poco a poco mejorando), en la salida la consigna era clara, tomar riesgos: ninguno.

Ya al montar la parrilla de salida, deje clara mis intenciones al estar de los últimos aunque situándome a la derecha de la recta de salida, para aprovechar el carril que se suele dejar por ahí, aunque en la primera curva tuviera que bordear.

Se dio la salida, salimos todos sprintando como suele ser habitual, aunque yo guardando las distancias, pasamos esa primera curva, llegamos a la primera curva de bordear el polideportivo, salimos y al foso, ahí donde mucha gente se atasco al tratar de pasarlo en bici antes de bajarse justo antes de las escaleras, yo ahí decidí bajarme y hacer esa zona de grava a pie y correr 10 metros mas antes de llegar a las escaleras. E hice bien, por que a mucha gente atascada en la grava la pase a pie.

Subo por las escaleras, me monto, paso el bordillo en curva y justo el que va delante de mi se caé al salir patinando del bordillo, le consigo esquivar como puedo y por el centro de la calzada, aunque creo que con mi pie le golpeo en el casco (afortunadamente, solo ha tenido chapa y pintura como quien dice), y llego al primer tramo de campa.

Hale, a marearse. Vamos todos juntos pero vamos todos separados, de momento las curvas no se trazan mal y el césped aguanta, con lo que salgo de ese tramo entero, luego en la transición mantengo posiciones y ya en el segundo tramo empiezo a sufrir.


Empiezo a sufrir simplemente por que llevo cubiertas y no tubular, dado que los que llevan tubulares pueden permitirse una presión de neumático algo mas baja, pueden trazar mejor, el neumático agarra mejor y por tanto, no pierden tracción a cada pedalada. Eso mismo con cubierta, directamente no existe.

En cada curva voy patinando con la rueda trasera y guardando el equilibrio con la delantera para no irme al suelo, con los que los 6-7 corredores que iban detrás de mi con tubular me pasan en las dos/tres primeras rectas como una exhalación y yo dando pedaladas casi en vacío.


Una vez terminada la primera vuelta (en 6:24) estaba ya todo vendido. Por delante, tenia a un par de corredores a tiro de piedra, y por detrás iba abriendo poco a poco hueco. Resultado, que por detrás, exceptuando los primeros master 50 que salieron después que los Master-40, no me paso nadie, sin embargo, los dos que tenia delante, la mala fortuna hizo que tuvieron algún problema mecánico y les adelante.


Como decía, ya lo que quedaba de carrera, fue en solitario y los siguientes pasos los hice en 6:19 (2a vuelta), 6:29 (3a vuelta), 6:28 (4a vuelta) y 6:34 (5a vuelta).

Ya para finalizar, y para darle un poco de emoción a mi carrera, en la sexta vuelta al entrar en la primera zona de campa, se me salio la cadena por lo que tuve que bajarme a meterla a mano, por lo que los 3 corredores que venían detrás de mi, que estaban a 30 segundos se acercaron bastante. Eso hizo que esta ultima vuelt, que pretendía que fuera tranquila, no pudiera bajar la guardia, aunque mi tiempo se disparo por esa avería hasta los 8:35, además de que al estar mas cansado y por estar el terreno mas pesado, ya empezaba a pasar factura absolutamente todo.


Finalmente, un puesto 31º de 51º participantes. Me quedo con que primero esquive la caída en la primera vuelta y segundo, que sigo cogiendo ritmo de competición. Antes ese ritmo me duraba una vuelta antes de hundirme, ahora ya empieza a durarme dos vueltas y mantengo el tipo en todas las demás como buenamente puedo. Como he dicho, toda esta temporada de ciclocrós es para recuperar sensaciones, y el año que viene Dios dirá. Aunque eso sí, me lo pasé de miedo.

Próxima parada San Sebastian de los Reyes.


Hasta la próxima.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Carrera : Ciclocross de Boadilla del Monte

Carrera: CX Boadilla del Monte
Lugar: Boadilla del Monte (Madrid)
Fecha: sábado, 19 de Noviembre de 2016

De menos a mas y con averias de por medio



Este pasado sábado en la localidad madrileña de Boadilla del Monte se disputo la primera carrera de la Challenge de Boadilla, que consiste en dos carreras de CX en sábado y domingo, y además ambas valederas para la Copa de Madrid de CX.






Yo en un principio iba a correr las dos, pero finalmente solo dispute la del sábado por una cuestión de logística familiar, dos seguidos en fin de semana, es mucho para mi familia y por tanto con un día es suficiente, además, siendo del montón y de los últimos tanto daba ir los dos días o uno solo.

El día amaneció con mucha niebla, con lo que la sensación térmica era de mucho frio y eso hizo que el terreno de la carrera, estuviera un poco blando. Yo aquí la última vez que corrí fue en el 2012 y por aquel entonces era Master-30 y acabé entre los 10 primeros, pero lo que cambian las cosas.

Precisamente con mi compañero Víctor Taborcia, que hicimos un par de vueltas de reconocimiento al circuito juntos, aunque el corria a las 9:15 al ser Master 30 y yo justo después al ser Master-40, comentamos que aquel circuito sí que era una pasada, pero por lo visto, los ecologistas como siempre, tocando las pelotas. Seguro que para botellones y demás ni se mueven, lo habitual.

A mí personalmente el circuito, no me gusto excesivamente, ya que era excesivamente botoso, con lo que ir a ritmo costaría lo suyo, además de que en muchas zonas del circuito había rodadas de coches y tractores, en su mayoría secas y por tanto había que tener cuidado, aunque con el paso del tiempo y los corredores, digamos que la trazada se iba alisando.

De todas formas, la mañana la tenía cruzada desde que me levante, una mala noche y que, a los 4 minutos de casa, te llamen para preguntarte donde estas y que los niños a las 7:30 de la mañana están levantados, te pone mal cuerpo. Junto con la niebla, el frio y el circuito que no me gustaba, ganas, lo que se dicen ganas: pocas.


Pero era lo que había, así que había que apechugar y seguir para adelante, así que mientras calentaba y después veía correr a los master-30, el tiempo se pasó volando y cuando me quise dar cuenta, estaba en la línea de salida en medio de la parrilla, en tercera línea porque había estado listo cuando dejaron paso a todos los demás una vez nombrados a los 24 primeros.

La salida era bastante larga por asfalto y además en cuesta, y pensaba que me podía venir bien, era de fuerza y los primeros compases del circuito no eran excesivamente técnicos y podría aguantar el envite inicial.

Se dio la salida, salimos todos a tope, empecé a esprintar con todo lo que podía y de repente, se me sale el pie derecho del pedal y por poco me voy al suelo, y casi me llevo a alguno más por delante. Recobro el equilibrio, y sigo pedaleando, pero ya voy el ultimo. Mal empezamos.

Llegamos a las primeras curvas del circuito, una sucesión de 5 curvas de 180 grados, el pelotón va todo junto, de momento no se ha estirado la cosa así que me digo que a tomar por saco y empiezo a aprovechar los interiores de las curvas para pasar gente, los primeros compases va todo el mundo tan junto, que los empujones, codazos, cerrojazos y demás están a la orden día, así que yo uno más (cosa que no suelo hacer habitualmente), y recupero rápidamente bastantes posiciones hasta situarme en medio del paquete, donde la cosa ya empieza a estirarse.

Además, los primeros compases vamos unos 6 o 7 corredores todos en fila, atosigando a uno que va más despacio, pero que trazando no deja ni un hueco así que por delante se van los primeros y por detrás nos vamos arrejuntando. Pero poco a poco voy consiguiendo adelantar uno tras otro con esfuerzo hasta que solo me quedaban dos.

Así hasta que ya casi al final de la primera vuelta, consigo en una recta tirarme con plato grande por medio de la maleza y saliéndome de la trazada adelantarles, y consiguiendo además mantener el apretón, dejándoles incluso de rueda, antes de llegar a la recta de meta y volver al asfalto para empezar la segunda vuelta.


En ese tramo abro hueco con los que acabo de adelantar, calculo que iría a mitad de pelotón, y por delante, a tiro de piedra tengo a 4 corredores, a los que alcanzo en las curvas iniciales de 180 grados, me situó detrás de ellos, y antes del repecho donde había que poner pie a tierra, consigo adelantarles a todos, debido a que uno de ellos tuvo una caída y trastabillo a los demás, lo que aproveche para pasarles a todos por la izquierda.

Cojo unos metros y consigo bajarme de la bici con rapidez y ponerme la bici al hombro sin problemas y sin dolores (por los tornillos que llevo en la clavícula derecha, me duele horrores si no coloco bien la bici), así que ese tramo decido no subirlo a tope, regulando para no llegar asfixiada arroba y luego apretar, el llevar 3-4 metros con los de detrás me permitía jugar con eso.

Pero aquí empezaron los problemas, uno de los que venía por detrás, pensó que sería buena idea subir a tope ese tramo a pata con la bici al hombro, tan a tope que su manillar se engancho con mi desviador de la rueda trasera, hizo que me cayera al suelo, pero conseguí levantarme. Oí como este corredor me gritaba disculpas, pero cada uno va a lo suyo, y ni el necesitaba pedirme disculpas ni yo responderles, es ciclocrós, esto pasa y punto.

Llego arriba casi a gatas con la bici al hombro, me preparo para montar, pero eso no iba, me bajo y tengo que enderezar el desviador a mano, me vuelvo a subir, pero la cadena no coge ningún piñón ya por más que pedaleo e intento cambiar de marcha, así que me tengo que volver a bajar, consigo meter bien la cadena y vuelvo a arrancar, mientras en todo este proceso me pasan un buen puñado de corredores.

Llego a la siguiente curva, y se me vuelve a salir la cadena enganchándose con el cuadro, me bajo y tengo que dar unos cuantos tirones para desengancharla, un espectador que había por allí me sujeta bici mientras me peleo con la cadena, que al finalmente consigo liberar y ponerla en orden, arranco y no veo a nadie por delante y a nadie por detrás. SI no voy el ultimo, poco falta.

Me vengo algo abajo, pero rápidamente me entra la rabia y empiezo a pedalear con todo lo que puedo, paso de modo carrera a modo entreno a tope, y por increíble que parezca, poco a poco voy recortando metros a la gente que me había pasado en todo ese proceso y me voy acercando, tanto que en lo que queda de segunda vuelta, tercera y cuarta vuelta, recupero 6 o 7 posiciones.



Ya en la quinta, la distancia que saco a los que había adelantado era tan grande que junto que por delante no veía a nadie, empecé a ir a ritmo, a no cometer errores e irme al suelo.

Pero ya al comenzar la sexta y última vuelta, veo que al fondo va un corredor que lo menos me saca unos 20 segundos, pero decido apretar con las pocas fuerzas que me quedan a ver si consigo acercarme a él, no conseguí cogerle, pero en la recta de meta, en el tramo de asfalto en subida, veo que me saca unos 30 metros, y me pongo a esprintar a tope, él ni se da cuenta que estoy llegando y cuando a unos 10 metros de meta se relaja, consigo rebasarle por su izquierda y robarle la posición.

En fin, una carrera de locos la verdad. Las sensaciones fueron buenas los primeros compases de carreras, pero como me decía José Luis Sanz “El Gordo” de Rotor y mi corredora referencia ahora ya que hasta que me hundo vamos casi a la par, empiezo muy bien pero luego me hundo por la razón que sea, hoy tocaba caída y avería.

Pero bueno, una vez pasado el sofocón tocaba hacerles caso a los críos, esta vez habían venido mis padres con mis dos chavales que corren, y aunque solo corrió el pequeño en promesas, el mayor (principiantes), estaba empezando a sentirse mal y se quedó en la banda con mis padres.

Y aprovecho para decir, que el circuito de los chavales estaba muy bien, pero por dos cosas, primero la salida, no se puede meter a niños tan pequeños ese repecho de salida, apenas podían dar pedales y lo mismo para la llegada. Hubiera sido tan fácil como que los pequeños salieran desde arriba y la meta la hubieran tenido abajo, pero no, y es un fallo que puede hacer pupa a los más pequeños y estos detalles hay que cuidarlos.

En fin, después tocaba recoger los bártulos, los chavales y a casa, para el día siguiente quedarse en casa y no ir a la segunda parte del CX de Boadilla, con un día de carreras en fin de semana, para la familia es suficiente, dos habría sido demasiado.

Próxima estación Navalafuente.


Hasta la próxima.

martes, 15 de noviembre de 2016

Carrera : Ciclocross de Mejorada del Campo

Carrera: CX Mejorada del Campo
Lugar: Mejorada del Campo (Madrid)
Fecha: 13 de Noviembre de 2016

De ir de miedo, a ir de mierda





Este pasado Domingo se disputo la cuarta prueba puntuable de la Copa de Madrid de Ciclocrós en la localidad madrileña de Mejorada del Campo, donde se disputaba la tercera edición de este trofeo. Los dos primeros por asuntos personales y lesiones no pude disputarlos en el 2014 ni el 2015, así que este era un circuito totalmente nuevo para mí.

Las sensaciones del circuito son agridulces, a mí personalmente la zona de árboles me parece fantástica, puro ciclocrós; y sobre el resto, bueno es lo que hay, pero eso no justifica la cantidad de bordillos (por muy redondos que sean y por muchos sacos de arena que pongan) que había en el circuito, ya que así de cabeza recuerdo lo menos 14. Y muchos de ellos, creo que son evitables recortando un poco el circuito (apenas 100 o 150 metros sobre el total, que es inapreciable), pero claro, no soy el organizador y solo soy corredor, por lo que tocaba adaptarse, aunque no me entusiasmase.

La mecánica del día era como en El Escorial, primero acudía yo con todas las bicis (mía y de mis hijos) lo que me permite ir con calma, calentar y ver el circuito antes de salir a todo trapo y después, iría mi mujer a una hora prudencial con la tropa para que dos de mis hijos participaran en Principiantes y Promesas, pero a veces, los planes no salen bien.

El día comenzó llegando de los primeros a la carrera, aparcando en un buen sitio y montando las banderas que nuestro sponsor nos ha pagado este año, algo de agradecer ya que nos da presencia en la zona de las carreras. Antes de correr, me dio tiempo a dar 4 vueltas al circuito, aprendiendo los entresijos del mismo y buscando las mejores trazadas para mí y mis cualidades técnicas, algo que, en carrera, la verdad, me sirve de poco. pero al menos calentaba.


Mi manga empezaba a las 10:15 y después de colocarme relativamente bien en la parrilla de salida (esta vez llamaron a los 24 primeros) salía con ganas de hacer una salida decente y a ver qué pasaba. Se dio el pistoletazo de salida y salimos todos a toda mecha, pero esas ansias a veces pasan factura y provoco que gente de los primeros hicieran una montonera nada más salir, y justo los que iban detrás sufrieran un parón. Yo que iba en la salida por el lateral derecho junto con unos cuantos más, aprovechamos para apretar más aun en el sprint y ganar un buen puñado de puestos. No empezaba mal la cosa para mis intereses (lo siento por los afectados por la caída).

Y ahí que me encontraba yo, calculo que rondando el puesto 20-25 y con mucha gente por detrás, lo menos 35-40 corredores. La primera vuelta, tocaba aguantar el apretón y a pesar de que íbamos enfilados, apenas se producían adelantamientos, más que nada porque no había sitio para poder hacerlo, si acaso en el primer repecho de la zona de árboles y el ultimo de salida que había que hacerlos a pata si o si, pero apenas se producían diferencias.


En la segunda vuelta, fui mucho mejor incluso, ganando algún puesto y encontrándome realmente bien, con confianza. De hecho, la primera vuelta la hice en 9:54 sin embargo la segunda en 9:43, es decir, en 11 segundos menos, lo que denota que iba muy bien y me encontraba mejor.

Pero en la tercera vuelta empezó el desastre, nada más comenzar la tercera vuelta, en la primera curva del interior de la plaza de toros, casi me voy al suelo al ir un poco pasado, lo que hizo que hiciera un gesto forzado y me dio un pinchazo fuerte en la zona del pecho donde sufrí el golpe en El Escorial y a partir de ese momento, comenzaron los dolores que parecían olvidados. 

Además, perdí toda la confianza en las curvas y en muchas entraba mal en la trazada o iba pasado, mientras que el dolor iba a mas, por lo que incluso tuve que levantar el pie, ya que a poco que apretara me daba pinchazos al respirar. Y según iban pasando los minutos iba a peor.  El conteo de corredores que me iban pasando era tremendo, de hecho, el corredor que me precedía antes de la caída acabo el 23, y al finalizar...............buffff, muy atrás.


La cuarta y quinta vuelta fue un sufrimiento constante, sencillamente me limitaba a hacer el circuito y punto, no podía apretar apenas, así que corredor que venía por detrás, apenas le presentaba batalla por defender el puesto, porque simplemente no podía, De hecho, en el primer repecho de la primera zona arbolada, venia un corredor detrás de mi apretando y me tuve que bajar, con lo que le corte la progresión en ese punto y para no fastidiarle y que no perdiera tracción en la subida, simplemente le di un empujón hasta arriba, que me pasara y luego ya seguiría yo a mi ritmo.

De hecho, mis tiempos por vuelta se desplomaron, en la segunda vuelta he comentado que tarde 9:43, pero sucesivamente en la tercera, cuarta y quinta tarde 9:55, 10:34 y 11:00, como se puede ver, a peor en cada vuelta.

Finalmente, en un puesto 41 con sabor agridulce, mas agrio que dulce, pero intento pensar que sin ese mal gesto y dolores, quizá la historia hubiera sido diferente y podría haber rondado los puntos. Una lástima, pero no quiero lamentarme y prefiero pensar en la siguiente carrera, en seguir mejorando y seguir recuperando ganas, técnica, habilidad, etc.... y todo de cara al 2017.

Pero no acaba ahí la cosa, nada más terminar, tocaba preocuparse de la carrera de los niños, y resulta que no encontraba a mi mujer, que llegaba tarde, y gracias a que los jueces me esperaron 5 minutos, pude llegar a la carrera con las bicis de mis críos a hombros mientras mis hijos llegaban corriendo por otro lado.

Además, salieron en sus respectivas mangas a toda prisa. Nada más salir, me dirijo a la zona de meta para verles pasar, y resulta que la organización cometió un error garrafal, al dejar los tablones a los chavales, llegando allí muchos niños y que apenas podían pasar ni con la bici, con lo que muchos entraron en desesperación y rompieron a llorar. Un error garrafal. Y así selo hice saber a la organización que admitió su culpabilidad, pero estas cosas en los niños pequeños hay que cuidarlas mucho.

Los chavales seguían pasando, mi hijo de categoría Principiante paso divirtiéndose y acabando su carrera, pero ¿y el segundo?. No aparecía por ningún lado. Me puse a buscarlo como loco, al pasar por al lado del globo de salida, la cuerda que lo sujetaba se había deslizado de la altura a la que inicialmente la habían atado y se bajó a la altura del cuello, y me la tragué por que iba en bici buscando a mi hijo y me la comí a la altura del cuello y caí encima de una letrina que había allí tirada, la cual rompí con mi peso.

Afortunadamente no me paso nado, apenas un raspón en el cuello y de los cristales nada que decir, pero mi hijo seguía sin aparecer, me levante y fui hacia el speaker para que dijera algo por megafonía y él me dijo que estaba en la ambulancia, porque resulta que se había caído en la primera curva (como en mi manga) junto con otros dos niños. Cuando llegue allí, no había pasado nada, un pequeño raspón, un buen susto y poco más, pero a mí me salía el corazón del pecho del susto (ahí ni dolores ni nada).

Después de tranquilizarnos todos, tocaba recoger los bártulos y lo mejor de todo para pasar el trago, fue ir a comer a casa de mis suegros, y ahí se olvidó todo para pensar ya en Boadilla el próximo sábado.


Nos vemos en la próxima.

PD: Lo mejor de todo, estrenar la ropa del equipo con el diseño del 2017
PD: Gracias a Rueda Lenticular y Nievesgrpics por las fotos.

lunes, 31 de octubre de 2016

Carrera : Ciclocros de El Escorial

Carrera: CX El Escorial
Lugar: El Escorial (Madrid)
Fecha: 30 de Octubre de 2016

Empiezo a sentir buenas sensaciones por momentos.


Ayer domingo 30 de Octubre, se celebró el II Gran Premio de Ciclocrós de El Escorial Natura y mis sensaciones del día de ayer no son más que magnificas.

El día arrancó apareciendo yo allí a las 8 y poco de la mañana, después de una noche corta por tema de críos y preparación de todos los bártulos para el día de ayer, con lo que dormir, lo que se dice dormir.......poco. Apenas 4-5 horas y eso contando con el cambio de hora.

El caso es que la noche anterior, mi mujer y con buen criterio, me propone que vaya yo a mi hora para correr con mi bici y todos los bártulos de los críos y que luego, aparece ella con los críos para que puedan correr y así se evitan el madrugón y la espera de allí, mientras yo corro y el previo, que se les hace largo. Chapeau. Hemos encontrado el procedimiento para que mi carrera, con los críos y todo el proceso encaje a las mil maravillas.

Con lo cual, esto me permitió acercarme pronto para formalizar la inscripción, preparar mi bici y la de los críos, además de poder tranquilamente dar unas cuantas vueltas al circuito (además el día aunque amaneció frio acompañaba) y luego seguir calentando sin tener que pensar en otras cosas, no como en el CX de Los Molinos.

El circuito a mi me pareció simplemente magnifico, de verdad. Exceptuando alguna cosilla, como los 6 caños seguidos que había que saltar con la bici al hombro (aunque alguno con una técnica muy depurada llegaba a saltarlos montados en la bici), por lo demás de lujo.

El circuito, exceptuando la recta de salida, era todo campa y eso es una alivio para todos, además estaba a primera hora un poco húmedo por el rocío, pero luego según avanzaba el día se iría secando.

De hecho, en un circuito así, salvo error monumental del corredor, pinchar era prácticamente imposible. Como decía el circuito, era prácticamente todo campa, con un par de bancales de arena, donde el primero algo complicado al ser un poco más profundo y tener un tablón de salida, mientras que el segundo justo antes de la recta de meta, según se iba pisando se iba haciendo surco y apenas tenía dificultad. 

También el circuito tenía sus obstáculos que te obligaba a bajarte/subir de la bici y la zona de 6 saltos consecutivos que he comentado antes. Lo dicho, un señor circuito, y si ya liman esos pequeños detalles : circuitazo.

Bien, una vez reconocido el circuito varias veces y habiendo calentado más o menos bien (tomo nota metal de rodillo de cara al futuro), tocaba ir a la salida para la carrera. Poco a poco trato de meterme en la lucha de la parrilla, que aquello es una merienda de negros, ya que después de nombrar a los 16 primeros vamos todos los demás y como te coloques, ya que buena parte de tu puesto final depende de cómo te coloques y como salgas.

Y es ahí donde ayer falle, aún no tengo la confianza ni las fuerzas para en el sprint de salida darlo todo y aguantar el "agónico" 5 minutos, que es lo que pasa. Se da el pitido de salida y salimos todos como alma que lleva el diablo, yo al menos sin apretar a tope en sprint y en la primera curva arrugándome porque aun me da algo de yuyu luchar ahí por el puesto, pero todo se andará. 

Así que una vez hecha la salida, estaba de los últimos, todos ahí estirados, luchando en cada curva, metiendo manillar, rueda, codo y lo que haga falta; y así toda la primera vuelta. Ya después se empieza a despejar un poco y ahí es donde yo empecé a carburar. No andaba el último pero por ahí andaba, así que poco a poco empecé a remontar posiciones, siempre atacando por el interior de la curva para ganar la posición. 


Y ahí que iba yo ganando posiciones, que en esta segunda vuelta ya cerca del final, y por fallo mío, cuando tenía a otros cuatro a tiro de piedra, me enganché con una varilla del circuito y salí de orejas por encima del manillar. Es curioso porque a día de hoy, me duele el pecho por la zona izquierda y sin embargo los raspones los tengo en el hombro derecho, para que os hagáis una idea del restregón que me di. 

Por esta caída, a 4 corredores que había adelantado y sacaba algo de terreno, me adelantaron. Me levanté rápidamente y para arriba a seguir remando. Pero como suele suceder en estas situaciones, los primeros metras y las primeras curvas iba que me salía en todas, me había entrado el miedo e iba cuadrado, así que termine la segunda vuelta como pude.

Pero ya en la tercera vuelta, volví a coger confianza, y los 4 corredores que me habían pasado poco a poco les iba alcanzando y pasando, también en buena medida por qué un corredor de ellos se fue al suelo, lo que me permitió recortar bastante terreno y posiciones. Lo que antes perdí, lo volví a recuperar después. Pero ya los 4 que tenía a su vez delante antes de la caída, estaban totalmente fuera de mi alcance.


Ya la cuarta vuelta, trate de ir a tope todo lo posible, de los 4 que comente antes, tenia relativamente cerca a uno de ellos. Y ya que por detrás no me inquietaba nada dado que poco a poco iba sacándoles más terreno, me podía permitir el lujo de exprimirme en esta cuarta vuelta para tratar de alcanzarlo, algo que fue imposible finalizando en 40º posición de 54 corredores que terminaron. Un buen balance comparándome con las dos carreras anteriores y con magnificas sensaciones por momentos , aunque la primera vuelta es la que me penaliza toda la carrera y es algo en lo que habrá que insistir en los entrenamientos.

Pero no había tiempo de pensar en ello, ya que nada más terminar, mi mujer y mis hijos acababan de llegar así que había que recoger las bicis de los dos chavales (de 5 que tengo), y acompañarles a la línea de salida para su manga de Promesas y Principiantes (por cierto, mi gratitud a los Enbici por dejar que todo el mundo que lo necesita poder dejar allí algunas cosas, como en mi caso, las bicis de los críos). 

La configuración de las parrillas de los niños, es directamente un caos. Entre padres que se pelean por los árbitros para que sus niños estén mas adelante, el griterío de los chavales, los árbitros, la organización.................un caos. Pero finalmente mis chavales consiguieron salir y correr, apenas 1,5 kms sin obstáculos, ni arena ni nada, y una carrera de apenas 7-8 minutos, pero que los chavales disfrutaron. Aunque en mi caso, os aseguro que yo disfruto más que ellos, ya que me hace ilusión verles y que se lo pasen bien, ya que cuando terminan me piden que sigamos montando en bici, se quejan de que cortas son las carreras y que cuando es la próxima. Y si todo va bien, en 15 días en Mejorada del Campo volvemos allí toda la familia.

Una vez terminada la carrera de los chavales, tocaba recogerlo todo y ya que estábamos en El Escorial, aprovechamos toda la familiar para pasar el día allí, comer fuera, pasear por los Jardines del Fraile y llegar a casa por la tarde tranquilamente, todos contentos y muy cansados. Y mi mujer diciéndome que días como este, hay que repetirlos, que ha funcionado el plan.

Blanco y en botella.

Hasta la próxima.

Carrera : Ciclocross de Brunete

Carrera: CX Brunete
Lugar: Brunete (Madrid)
Fecha: 23 de Octubre de 2016

Fango para aburrir.


Lo que son las cosas, hace 15 días comenzó la copa de ciclocross de Madrid en la localidad de Los Molinos, en plena sierra, y nos deleitaron con un circuito, en mi humilde opinión, bastante mejorable, y eso sí, con una temperatura totalmente veraniega y tragando polvo a más no poder.

Hace 2 días, se reanudaba la competición en Brunete, y la verdad, ni tanto ni tan calvo, porque chupamos agua y barro para aburrir. Perdón, y cuando quiero decir barro, quiero decir fango. Porque es lo único que había, fango y mas fango.

El circuito en sí, a mí personalmente me pareció muy bien diseñado, técnico pero evitando los típicos arboles a los que hay que hacer tropecientos mil giros de 180 grados. Al contrario, curvas abiertas, curvas cerradas las justas, sitios para patear, subidas, bajadas. Si en algo hay que ponerle pegas, si acaso en que el circuito era básicamente caminos de tierra, y lo que se dice campa, inexistente. Pero para ser el primer año que lo celebran, me parece un circuito magnifico.

Otra cuestión, es la cantidad de fango que había, por que se tiro lloviendo toda la semana anterior y hasta poco más de una hora antes de empezar diluviaba, y el circuito no es que se empapara, es que directamente se harto de tragar agua. Y en eso la organización no tuvo la culpa. Aunque mejor esta clase de condiciones meteorológicas para el ciclocrós, que un secarral como hace dos semanas.

Pero centrémonos, mi carrera empezó el día anterior, reparando de carácter de urgencia, mi freno delantero, ya que directamente no tenia freno y tampoco era plan de ir en kamikaze allí, y esto veréis mas adelante, que tuvo su importancia en el devenir de mi carrera.

Ya el día de penitencia, toco levantarse pronto, para dejar la casa preparada, la comida hecha y los niños vestidos y limpitos, para que a eso de las dos de la tarde, desaparecer durante 3 horas y media. Es decir, había que ganarse el derecho a desaparecer, y este stress lo creáis o no, físicamente merma y pasa factura.

Ya llegando al pueblo de Brunete, no llovía: diluviaba. Y el cielo esta negro de verdad, ya los días anteriores se comentaba las particularidades del circuito y la sensación era que nos íbamos a enterar de lo que era correr en barro.

Llegue un poco pronto, como iba solo, podía tomármelo con calma e incluso ver el circuito antes de salir, decidí que mis hijos no acudieran ya que no quería correr el riesgo que se pusieran malos o que tanta mala condición atmosférica, les hiciera perder este entusiasmo inicial por las carreras de bici. Prefiero ir con pies de plomo en este asunto.

Vi salir a los Master-30 y después, siguiendo su estela, me metí por el circuito para tratar de hacerlo, pero cuando llevaba apenas medio circuito, desistí. Aquello era incluso calentando una agonía llena de barro, y preferí guardar fuerzas y no forzar los frenos en la vuelta de reconocimiento. El circuito estaba muy divertido.

Además, parecía que tímidamente quería salir el sol y ya había parado de llover, cosa que se agradeció. Ya en la línea de salida, saludando a unos y a otros, y tratando de estar más espabilado en la salida que en Los Molinos, donde directamente estaba el último. Pero aquí, tratando de ir poco a poco recuperando sensaciones y actitudes, me metí en medio de la parrilla de salida, cuando después de llamar a los 16 primeros, dieron paso al resto de corredores. Había mucha gente por delante, pero también tenía mucha gente detrás. Al menos en eso, ya hemos mejorado.

Se dio el pistoletazo de salida y allí que salimos todos como alma que lleva el diablo, yo tome mis precauciones dado que la entrada al circuito era un bordillo aunque habían puesto tierra para hacer rampa, pero por ahí no cabíamos todos, así que prefiero frenar que no tragarme a alguien y adiós carrera.

Los primeros compases de una carrera de ciclocrós son siempre agonísticos, ya que vas todavía con el arreón de la salida y si a esto le sumas que las primeras rectas están llenas de fango, lo estiras mucho más aún. Ya que en la recta de contrameta y meta, que eran dos rectas de fango, ahí íbamos todos por donde se podía, resbalando, haciendo equilibrio, pasando por charcos, tragando barro……


La cosa se estiró bastante, aunque en la primera vuelta los nervios siempre están a flor de piel y más de uno se deja llevar por los nervios, aunque eso es otra cuestión, cada uno tiene su carrera, su objetivo y sus fuerzas, y no por ello hay que ir avasallando a los demás, diciendo cosas, gritando o incluso empujando, y eso lo he visto en la carrera de Brunete, pero como tampoco es plan de poner nombre y apellidos a este asunto, mejor dejémoslo correr, más que nada porque fui testigo de ello.

El caso es que viendo el panorama, yo a mi ritmo, estaba ahí para coger ritmo de competición, técnica y entreno de calidad. La verdad es que me encontré bien, la primera vuelta se me hizo dura pero más o menos aguante el tipo, aunque en las zonas de pateo lo paso mal, y en la segunda que ya había dejado de llover, me encontré mejor y de hecho incluso realice varios adelantamientos.

Pero en la tercera vuelta tocaba agonizar, la espalda ya me empezaba a doler y el entrenamiento estaba hecho, además, los frenos habían desaparecido, es decir, me había fundido las pastillas de freno con lo que en cada recta tampoco podía acelerar mucho ya que luego en las curvas, simplemente me tenía que dejar ir para que la bici fuera frenando poco a poco gracias al fango, con lo que en esta tercera vuelta me pasaron lo menos 8 o 9 personas.


Además, lo reconozco, no me apetecía nada hacer la cuarta y última vuelta, con lo que a falta de un kilometro, después de pasar la zona técnica y antes del gran charco que había en el circuito, iba mirando para atrás, esperando que el primero, un meteórico José Luis Rebollo, viniera y me doblara para así ahorrarme la última vuelta.

Así que fui levantando el pie hasta que justo al pasar el gran charco me paso por la derecha como una exhalación, así que ya solo quedaban los últimos 500 metros y fin de carrera.

Mis sensaciones no fueron malas, aunque siendo mi tercera carrera desde mi retorno por la “sanción de dopaje familiar” (mira que ha hecho gracia esta expresión) creo que voy mejorando poquito a poquito. Esto es una camino lento, tortuoso y sufrido. Asi que es lo que toca.

La próxima semana, El Escorial, a ver que tal se da.

Hasta la próxima

PD : Agradecer las fotos a Niervesgrpics y N12 Comunicación